A veces es útil hacer analogías entre el Estado y la familia. Si los padres dicen a sus hijos que no pueden inscribirlos en una buena escuela porque no tienen dinero, pero los hijos ven a sus padres comprar una jeepeta y salir todos los fines de semana a un restaurante, pensarán que la educación no es muy importante. Igual sucede con la ciudadanía cuando el gobierno no invierte recursos suficientes en educación por más que la glorifique.
menéame